viernes, 4 de diciembre de 2009

La Virgen en "La pasión de Cristo": corredención, sufrimiento, amor maternal

Tras comentar la imagen de la Virgen en “Jesús de Nazaret” y “La Natividad”, hoy completo este pequeño capítulo con una referencia obligada: “La pasión de Cristo”, de Mel Gibson.

En esta película, más que en ninguna otra, María aparece auténticamente como corredentora: unida a su Hijo en todo el proceso de la pasión, sufriendo en su alma todo lo que su Hijo sufre en su cuerpo, y viendo –es la única que alcanza esa visión- la presencia del diablo en todo esa escena de odio, resentimiento y locura. Por contraste con la agitación de las turbas enardecidas, la Virgen aparece siempre transmitiendo una clara impresión de serenidad, de amor maternal.

El personaje de María se construye a partir de los Evangelios, sobre todo del de S. Juan. En esa línea, destaca la crucial escena del diálogo de Jesús con su Madre en la cumbre del Calvario: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”, dice señalando al discípulo amado; “Ahí tienes a tu madre”, le indica a éste. Además, los guionistas incluyen varias escenas que no aparecen en los Evangelios pero que beben de esa perspectiva mariana de S. Juan, como el beso de la Virgen a los pies crucificados de su Hijo.

Junto a los Evangelios, Gibson se inspira en antiguas tradiciones cristianas. Una de ellas es el encuentro del Señor con su Madre, justo después de su primera caída. Jesús cae bajo el peso de la cruz, y la Virgen se apresura a socorrerle. Un oportuno flash-back nos traslada a una escena paralela de la infancia, cuando Jesús niño tropieza y cae, y María se apresura a también a socorrerle: “Aquí estoy, a tu lado”, dice en ambas escenas. La transposición de planos temporales establece así un marco muy emotivo, que invita al espectador a la reflexión y a la contemplación.

Esa especial unión de Cristo con su Madre se refleja también en el momento en que Ella, acompañada de Juan y la Magdalena, entra en la plaza del templo y se arroja sobre el suelo, intuyendo el lugar donde se encuentra encerrado su Hijo. La cámara desciende por debajo del terrazo y muestra a Jesús, encadenado en el sótano, mientras dirige sus ojos hacia arriba, donde está la Virgen: la perfecta sintonía entre Madre e Hijo, que fue particularmente intensa durante la Pasión, es transmitida a los espectadores con toda la fuerza y la emoción de ese conmovedor simbolismo.

Para encontrar a la actriz idónea, Gibson tuvo que viajar hasta Rumanía y buscar entre muchos actores y actrices consagrados que apenas son conocidos en Hollywood. Eligió a una actriz de origen judío, Maia Morgenstern, por la ternura de su rostro y la fisonomía mediterránea de sus facciones. Pensó que sería la mejor Madre de Jesús que podría encontrar.

Cuando concluyó el rodaje de la película, Morgenstern declaró: “Interpretar a María ha significado para mí descubrir una nueva forma de vida: cómo alguien es capaz de trascender el dolor y el sufrimiento y transformarlos en amor. Creo que el mayor dolor imaginable es ver a tu hijo torturado, como María lo vio; y perder a tu hijo, como María lo perdió. Todo lo que ella puede hacer es aferrarse a su amor por Él y sacar a la superficie toda la inmensa compasión de la que es capaz su corazón”.

Me parece un comentario precioso sobre los sentimientos y el alma de su personaje. ¿No pensáis lo mismo?

8 comentarios:

  1. Aún no he llegado a los capítulos de tu libro dedicados a The Passion, pero sí, coincido en que la figura de María en el film de Gibson es soberbia. El vínculo Madre-Hijo es un verdadero leit motiv en esas horas postreras. Creo que tanto Jim Caviezel como Maia Morgenstern son capaces de mostrarnos a Jesús y a su Madre de una manera sencilla y a la vez eficaz.
    Recuerdo que al salir del cine, esa primera vez inolvidable, latía dentro de mí un sentimiento de doble admiración: por el Dios-con-nosotros que nos redimió y por la Madre que estuvo a su lado como verdadero dechado de mujer.
    Mira, la escena en que limpia la sangre de la flagelación le deja a uno anonadado y admirado... ¡esa es la Madre que celebramos los cristianos católicos!

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  2. Hola, Lucas 15:

    Bienvenido al blog. Y muchas gracias por leer mi libro. Me gustaría poder dialogar más con mis lectores, pero la mayoría sólo me felicita o me da la razón. Celebro que tú hayas iniciado esta conversación.

    En efecto, la película de Gibson realiza un magnífico retrato de la Virgen, y le concede un papel predominante en la Pasión. Por eso la perfecta unión entre Cristo y su Madre (algo que escapa a todos los presentes, pero que el espectador percibe en todo momento) es uno de los temas claves del filme.

    Hay muchas escenas que muestran este punto. Además de las que menciono y de la que tú señalas (cuando limpia con María Magdalena la sangre de la flagelación), a mí me impresiona el pasaje en que acompaña a Cristo en el Vía Crucis, avanzando entre la multitud, y de repente ve que en el otro lado avanza también el diablo (no por casualidad, otra figura femenina). Nadie se da cuenta de la escena, pero una y otro se miran y comprenden el sublime momento que están viviendo: la presencia del Pecado y de la Redención en lo que parece ser un ajusticiamiento más.

    Dime qué otras escenas de María te han gustado en el filme.

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  3. Bueno, pues la que tú comentas más arriba: María en el suelo frío y húmedo sintiendo a su hijo maltratado.
    La escena de la mesa, en uno de los imprescindibles y oportunos flashbacks que maneja con maestría el director: María, la mujer de Nazaret, la madre que está también atenta a lo cotidiano.
    Los momentos en que los distintos discípulos-apóstoles la llaman "madre"...
    Me encanta, en paralelo al prendimiento, la escena en que verbaliza el inicio de la liturgia judía de la Pascua, junto a María Magdalena, antes de verse sorprendidas por Juan: ¡ha comenzado ya la Pascua!, el paso salvador de Dios, com lo fue en Egipto, pero en un huerto de las afueras de Jerusalén...
    Acabo de terminar el capítulo de la obra de Zeffirelli: ¡no sabes lo que estoy aprendiendo!; un día me bajaré por tu tierra a que me cuentes de viva voz...
    Por cierto, de 'Jesús de Nazaret' he tomado pretado un fragmento para celebrar en mi blog la festividad de la Inmaculada.
    Siempre serás bienvenido en http://beresitenelprincipio.blogspot.com/
    Y la lectura de tu libro me sigue dando ideas para llevar el cine a mis clases de religión.
    Gracias, Alfonso

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  4. Hola, Lucas15:

    He vistado tu blog y me ha encantado. Realmente, muy útil: también por el enlace a BIBLIACLERUS.ORG. Y gracias por la recoemndación que allí haces de mi blog y mi libro.

    Me ha gustado que menciones la referencia a la cena pascual judía, que en la película se carga de contenido simbólico. De ello hablo en mi libro. Se trata de la única frase en hebreo (no arameo) que se escucha en la cinta, cuando S. Juan (asumiendo lo que S. Marcos atribuye a un joven envuelto en una sábana) escapa del huerto de Getsemaní y llega a la casa donde están la Virgen y María Magdalena. Les anuncia que se lo han llevado, y la Virgen dice: "be-mah nishtanah ha-layla ha-zot mi khol ha-layelot" (“¿En qué se diferencia esta noche de todas las noches?”). Se trata de una pregunta ritual que siempre se hace en hebreo, aún hoy, en los primeros momentos de la cena pascual. Situada en ese momento, como clave de interpretación para todo lo que vendrá, es también el inicio de un paralelismo que se irá desarrollando entre la pasión y la última cena. Gibson quiere recordar a la audiencia, por un lado, que en esa cena pascual se unieron el Antiguo y el Nuevo Testamento, y por otro, que en ella se anticipó sacramentalmente lo que en plenitud se realizaría poco después en la Cruz.

    Espero que sigas aportando con tus comentarios. Nos enriquecerás a todos.

    Un saludo.

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  5. Hola a todos:

    Me gustaría comentar, no la frase que mas me ha gustado sino la que me conmovió, la escena en que Jesús le dice a su madre en la caida en que ésta va a socorrerle, "¿ves Madre? Hago nuevas todas las cosas" o al menos así se tradujo en España (hablo de memoria). Es muy loable como el guión esta trabajado de forma exhaustiva y precisa, algo que no se hace en el cine muy frecuentemente. ¡Deberían aprender en el cine español! o quizá no, pues los guiones aquí están tan orientados a lo malo.
    Es significativo el hecho de que la visión cambie según la orientación religiosa del guionista, esto es, protestante o católico. Los protestantes, en particular los que no quieren dar una imagen anticatólica, tratan de dar un punto de vista equidistante que se queda en tierra de nadie y por lo tanto es atacable por todos lados, es un intento fallido que no va a ningún lado salvo que lo veas como un cuento para niños. En el caso de "La Natividad" es paradigmático, solo sirve para que los niños conozcan a la Virgen y el sentido de la Navidad muy superficialmente, un punto de partida; pero el caso para los adultos es tal y como comentasteis en la entrada anterior.
    Por cierto, ¿no veis en los documentales del canal historia como este trato a María, a los apostoles y a Jesús es repetitivo y manifiestamente anticatólico? Hechos por escritores de orientación protestante, la mayoría agnósticos o muy superficialmente creyentes, tratan de servir una imagen "catecumenal" de "llevémonos todos bien, pero no os creais que nos tragamos estos cuentos" que ofenden por mostrar un desconocimiento ofensivo para el creyente mas interesado. Además del obvio desprecio a María y el dogma mariano he podido ver como el trato a los apóstoles es despectivo y caricaturesco. Después de pasar un rato quitándome la indignación, pude divertirme un poco al ver la imagen de S. Pedro como un maquiavélico manipulador de la Virgen y las mujeres (María, Magdalena, etc.)para sus conveniencias "políticas" y a San Pablo como un Rubalcaba cualquiera manipulando, enredando y consiguiendo fieles partidarios para su causa. ¡De risa!. Pero esa es la imagen que está llegando en la Tv, colonizada por estos guinistas anlosajones y casi monopolizadores, pues es la única que se permite ver como "neutral", los que no se acomodan a esta idea (como el caso de Mel Gibson) son tachados de fundamentalistas y fanáticos, anticatecuminales y sus ideas son rechazadas sin tan siquiera analizarlas minimamente. Una pena.
    Perdón por la perorata, pero me ha servido de desahogo. Un saludo.

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  6. Hola, hasta hoy no he visto tu comentario.

    Tienes toda la razón al subrayar esa frase de Jesús, caído bajo el peso de la cruz, pero elevado por la grandeza de su misión. La frase literal que copie de la versión española es: “¿Ves, Madre, como hago nuevas todas las cosas?”. Con ello quería subrayar Mel Gibson dos cosas: el papel corredentor de María (porque allí está Ella, junto a su Hijo) y la clara conciencia de Cristo de estar redimiendo al mundo. No sólo de sufrir un castigo injusto, sino de cumplir la Voluntad de su Padre.

    También coincido en la visión "edulcorada" de María y los Ápóstoles en muchas versiones protestantes. Servirán para mover a la piedad y al sentimiento, pero el dogma pide profundizar. Me alegro de que este blog contirbuya a la reflexión de esas imágenes que nos brinda el cine.

    Espero verte por aquí a menudo. Serás siempre bien recibido.

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  7. BUENAS TARDES HERMANOS, TAMBIEN RESCATO UNA FRASE DE MARIA EN ESTA PELÍCULA QUE ME IMPRESIONÓ MUCHO: ES CUANDO DICE ALGO COMO "HA COMENZADO LA HORA. ESTOY PREPARADA". TENGO SIN EMBARGO UNA DUDA: ¿QUÉ SENTIDO TEOLÓGICO TIENE ESA ESCENA DONDE ESTÁN FLAGELANDO A JESÚS Y APARECE SATANÁS CON UN NIÑO (O ENGENDRO) MUY PARECIDO AL SOLDADO QUE LO ESTÁ TORTURANDO? GRACIAS POR SU RESPUESTA

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  8. Hola, Brachoc:

    La aparición de Satanás con el niño deforme, justo en el momento de la flagelación, es una burla diabólica y macabra a Cristo: imitando la figura de María con el Niño, viene a decirle que ahora ya no tiene el afecto de Dios y de su Madre. Se equivocaba. Te adjunto enlace a un artículo en el que hablé sobre esa escena:
    http://jesucristoenelcine.blogspot.com/2010/02/el-diablo-como-personaje_12.html

    Un saludo, Alfonso.

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