domingo, 29 de marzo de 2015

“La historia de Marie Heurtin”: el lenguaje del corazón

No es habitual que una película se estrene un miércoles, pero si pensamos en un Miércoles Santo y el filme tiene un claro contenido espiritual o religioso, el estreno aprovecha el “tirón” de la Semana Santa y el largo puente que se origina. Es el caso de “La historia de Marie Heurtin”, una sensible cinta francesa que llegará a nuestras pantallas el 1 de abril y que contiene atractivos suficientes para recomendar su visionado.

El argumento se apoya en la verdadera historia Marie Heurtin, una joven sordomuda y ciega, nacida en 1885 y fallecida en 1921. La película comienza con la llegada de Marie a un convento de las Hijas de la Sabiduría, congregación fundada por San Luis María Grignon de Monfort y Sor María Luisa de Jesús (Trichet). Sus buenos y desesperados padres le han dado todo el cuidado y cariño posibles, pero no logran que Marie se comunique y ésta se comporta como una pequeña salvaje. Las religiosas, que acogen a chicas discapacitadas, tienen una justificada fama en la atención de niñas sordomudas y una amplia experiencia en el lenguaje de los signos. Marie (Ariana Rivoire) es un caso demasiado difícil, pero la hermana Marguerite (Isabel Carré), una joven y entusiasta monja de frágil salud, insiste en hacerse cargo de su instrucción.

Dirige, y dirige bien, Jean-Pierre Améris (“La vida”, “Tímidos anónimos”), que se beneficia de un medido guión, del colorido de la campiña francesa y de las interpretaciones de Isabel Carré y Ariana Rivoire, sordomuda en la vida real. Con una puesta en escena sobria, elegante y poética en ocasiones, consigue involucrar poco a poco al espectador sin cansarlo, regulando bien el tempo de cada escena. Por otro lado, nos presenta un retrato amable y hasta divertido de las monjas, con una madre superiora enérgica y flexible a la vez, lejos de la visión sectaria que han propuesto otras cintas.

Como es lógico, el sentido del tacto tiene una relevancia particular en la película. Un sentido que queda ennoblecido cuando su objetivo es elevado, como es el que pretende Sor Marguerite con Marie: enseñarle a comunicarse, a relacionarse y, por tanto, hacerla más capaz de amar y de ser amada. Un trabajo agotador que no sólo se hace con signos sino, sobre todo, con el corazón, con esa actitud de generosidad que sabe descubrir las posibilidades de crecimiento que se esconden tras las limitaciones personales.

El filme remite a títulos tan reconocidos como “El milagro de Anna Sullivan” (Arthur Penn, 1962) o “El pequeño salvaje” (François Truffaut, 1970), y no está lejos del cine de Robert Bresson. Procurando evitar el sentimentalismo pero sin renunciar a las emociones, Améris acaba la película en alto con una bellísima escena muy bien planificada, que provocará más de una lágrima en el público. Un final que deja al espectador –así lo pude comprobar en el preestreno al que asistí– con la impresión cierta de haber visto una buena película: que no es poco.

Juan Jesús de Cózar

La imagen de Jesús en "La pasión de Cristo"

Comienza hoy la Semana Santa, un buen momento para recordar aquella película dura y polémica -pero, a la vez, maravillosa, encendida, realista... llena de fe y amor- que fue "La Pasión de Cristo" (2004). Un filme que, a pesar de sus detractores, tuvo un impacto tremendo y muy positivo en las audiencias de todo el mundo.

Con independencia de su posterior trayectoria personal, Mel Gibson ha reconocido que quiso rodar su película, llena de significación teológicapara agradecer a Dios la “fuerte crisis espiritual” que le había hecho “volver a mi fe cristiana”. Así lo contaba en una entrevista publicada poco antes del estreno:

Yo siempre he creído en Dios, en su existencia. En mi familia me enseñaron a creer de cierta manera. Pero a mitad de mi vida, dejé algo de lado mi fe, y otras cosas ocuparon el primer lugar (...). En ese momento, comprendí que necesitaba algo más si quería sobrevivir. Me sentía impulsado a una lectura más íntima de los Evangelios, de la historia en su conjunto. Ahí fue cuando la idea empezó a cuajar dentro de mi cabeza. Empecé a ver el Evangelio con gran realismo, recreándolo en mi propia mente para que tuviera sentido para mí, para que fuera relevante para mí. Eso es lo que yo quería llevar a la pantalla”.

Precisamente por eso, el director australiano fue sido muy explícito a la hora de señalar qué le movía a realizar esta cinta. Por una parte, una suerte de catarsis, de purificación personal: “Descubrí que, para sanar las heridas de mi vida, debía observar las heridas de Cristo; y, por tanto, contemplar la Pasión”. Por otra, una oportunidad para que la gente sencilla pudiera redescubrir la manifestación máxima del afecto divino: “Es la historia del amor más grande que se puede tener: dar la vida por alguien. La Pasión es la aventura más grande de la historia. Creo que es la mayor historia de amor de todos los tiempos: Dios que se hace hombre y los hombres que le odian y le matan”.

Para esta recreación de los relatos evangélicos, Gibson optó por una narración y una puesta en escena decididamente realistas. No quería dulcificar ni un ápice el duro relato de la Pasión, y su guión definitivo abundó en escenas crudas, como la flagelación y coronación de espinas, los malos tratos de la soldadesca, la creciente asfixia colgado en el madero, la muerte agónica sobre la cruz.

En síntesis, el cineasta quiso reflejar a Cristo en toda su doliente humanidad (maniatado, flagelado, insultado y arrastrado hasta la cruz) como manifestación plena de su inmenso amor por los hombres. Esa es la imagen que nos muestra de Jesús: no un Jesús bello y hermoso; tampoco uno distante o angustiado por nuestras faltas; sino un Jesús doliente: humano, plenamente humano, que asume el castigo que sus hermanos los hombres merecíamos.

El Jesús de Caviezel apenas habla, y tampoco expresa muchas emociones. En silencio, calla y sufre: porque esa es la Voluntad de su Padre. Y Gibson nos hace ver que esa noche de amargura no fue en absoluto un trance fácil por el hecho de que fuera Dios. Como hombre, sufrió en la misma medida de su amor, que era inmenso. Por eso sufrió una agonía que el espectador llega a sentir en su propia carne. Más de uno ha tenido que apartar la vista o salir por unos instantes de la proyección. Cuando, terminada la primera flagelación, le vemos levantarse para seguir sufriendo, somos conscientes de todo lo que nos amó...

lunes, 23 de marzo de 2015

15 películas para esta Semana Santa

La semana próxima -que, por tantos motivos, todo el mundo denomina Santa- será fecunda en representaciones de la Pasión: procesiones de pasos y tronos, obras teatrales, tradiciones centradas en la Cruz... Mil y un eventos artísticos inundarán las calles de nuestro país, mostrando a las claras lo mucho que la cultura cristiana ha calado en nuestra sociedad.

Hasta hace poco, la programación televisiva se mantenía en esa línea: procuraba incluir filmes religiosos -que relatan la vida de Jesús o de los primeros cristianos- para recordar a los espectadores los acontecimientos que íbamos a celebrar. Últimamente, sin embargo, las parrillas de las cadenas se han distanciado un tanto de lo que conmemoramos en la Semana Santa. Y como, al haber más tiempo libre, muchas familias piensan en ver películas enriquecedoras, aptas para todos los públicos y que a la vez evoquen los acontecimientos de la Pasión, he pensado en publicar esta selección de películas que pueden encontrarse en cualquier video-club.

En otros lugares he publicado "Las 10 mejores películas sobre Jesús de Nazaret", "Las 100 películas más inspiradoras de la historia" o "Las 100 mejores películas católicas". Ahora propongo un elenco con 3 listados de filmes: 5 sobre la vida de Jesús, 4 sobre los primeros cristianos y 6 películas recientes con valores (en los cines o en DVD). Espero que os sirva para programar el cine de las dos próximas semanas. Y no dejéis de decirme cuál es vuestra preferida en cada apartado:

a) Vida de Jesús:

- Jesús de Nazaret (Italia, 1977), de F. Zeffirelli. Mini-serie en 4 capítulos. Todos.
- Jesús (Italia, 1999), de R. Young. Mini-serie en 2 capítulos. Para jóvenes.
- El hombre que hacía milagros (2000), de Derek W. Hayes y Stanislav Sokolov. Animación en 3-D. Para toda la familia, gustará mucho a los niños.
- La pasión de Cristo (USA, 2004), de Mel Gibson. Para jóvenes y mayores.
- Ben Hur (USA, 1959), de William Wyler. Un clásico de la Semana Santa, con dos breves apariciones de Jesús que transforman la vida de Judá Ben Hur.

b) Primeros cristianos:

- Quo Vadis (1951), de Mervyn LeRoy (con Robert Taylor y Deborah Kerr)
- La túnica sagrada (1953), de Henry Koster (con Richard Burton y J. Simmons)
- Barrabás (1962), de Richard Fleischer (con Anthony Quinn y Vittorio Gassman)
- En busca de la tumba de Cristo (2007), de Guilio Base (con D. Liotti, Ornella Muti, F. Murray Abraham, Mónica Cruz y Max von Sydow)

c) Películas recientes con valores cristianos:

- Quédate conmigo (2014), de Michael McGowan (Preciosa historia de amor y entrega en la tercera edad, que se pone a prueba en la enfermedad)
- El cielo es real (2014), de Randall Wallace (Basado en la experiencia real de un niño que al borde de la muerte puso visitar el Cielo)
- La jaula dorada (2014), de Ruben Alves (Comedia costumbrista sobre el amor en la familia y el espíritu de servicio a los demás)
El medallón perdido (2013), de Bill Muir (Aventuras; sobre la Fe y la familia)
- El gran milagro (2013), de Bruce Morris (Animación; sobre la Misa y los Ángeles)
- Prefiero el paraiso (2012), de Giacomo Campiotti (Biografía de San Felipe Neri)  

domingo, 15 de marzo de 2015

San José en el cine: ¿artesano o carpintero?

El próximo 19 de marzo, fiesta de San José, es un buen día para acordarnos del padre legal de Jesús, Patrono de la Iglesia Universal. Sobre todo, es un día para pensar en su faceta como trabajador, que compartía con su Hijo, y en la que nos parecemos a él: también nuestra vida está marcada por el trabajo. 

La pregunta que está implícita en el titular afecta también al Hijo de Dios: ¿fue Jesús, como José, de profesión carpintero? Esa ha sido la creencia popular: que José fue el carpintero de Nazaret y transmitió su oficio a Jesús, quien ejerció también esa profesión hasta el comienzo de su vida pública. Pero ¿es eso lo que nos dicen los Evangelios?

El relato de S. Mateo incluye un versículo en el original griego (“oùj oûtos estin ho toû téktonos huiós”) que durante siglos se ha traducido así: ¿No es éste el hijo del carpintero?” (Mt 13,55). Una expresión muy parecida se recoge también en S. Marcos: “¿No es éste el carpintero, el hijo de María?” (“oûj oûtos estin ho tekton, ho huiòs tes Marías”). En ambos lugares, la palabra griega “tekton” se ha traducido como carpintero, pues se trataba de un trabajador manual que trabajaba la madera.

Recientes investigaciones han puesto de manifiesto que con esa expresión, tekton, se designaba en general al artesano que trabajaba la madera y la piedra, especialmente en la construcción; de modo que al imaginarnos el oficio de José y de Jesús hemos de pensar más bien en lo que hoy sería una mezcla de albañil y artesano (en construcciones basadas en la madera), y no tanto en un carpintero como los de hoy (diseñador y reparador de muebles). De ahí que la frase del Evangelio que hemos citado al principio habría que traducirla así: “¿No es éste el hijo del artesano?”, tal como leemos hoy en las ediciones modernas. De hecho, la palabra “arquitecto” designaba a aquel jefe de obra que dirigía a los diversos “tectones” que intervenían en la construcción.

Esa es, justamente, la imagen del oficio de Jesús que muestra “El hombre que hacía milagros” (fotogramas de la izquierda y de arriba). En la primera secuencia de ese filme vemos a Jesús trabajando la piedra y la madera en las obras de la sinagoga de… Séforis. Y uno podría preguntarse: “¿Pero Jesús no vivía en Nazaret?”. En efecto, así lo refieren los Evangelios. Pero las últimas excavaciones arqueológicas han revelado, por una parte, que Nazaret era entonces un pueblo pequeño y pobre, en el que dudosamente habría trabajo para un carpintero durante todo el año; y, por otra, han situado en Séforis la residencia de Herodes Antipas.

Antipas, tetrarca de Galilea y Perea entre los años 4-39 d.C. (es decir, toda la infancia y la juventud de Jesús), había hecho de Séforis la capital de aquel territorio: la había fortificado y la había embellecido con grandes obras públicas, para lo que había sido preciso contratar a cientos de obreros, carpinteros y artesanos. A esto se añade que Séforis se encuentra a sólo 5 Km. de Nazaret: es decir, a una hora a pie. Si imaginamos a Jesús y a José, artesanos que sabía trabajar la piedra y la madera, en una pequeña aldea en la que no había mucho trabajo... es bastante verosímil pensar que ambos hubieran trabajado allí, esporádicamente o de modo estable, justo en los años anteriores al comienzo de la vida pública de Jesús. De hecho, esto es lo que nos muestra el principio de “El hombre que hacía milagros”.

Así pues, José y Jesús fueron carpinteros, pero algo más que eso. Fueron artistas que sirvieron con su trabajo a una población mucho más amplia que la de Nazaret. Y con ese oficio se santificaron y santificaron también la realidad que les tocó vivir.

A diferencia de la película animada que comento, la mayoría de los filmes -desde la época muda hasta ahora- ha preferido representar a Jesús como carpintero. Así lo vemos en este fotograma de "La pasión de Cristo", en el que la Virgen, sin dejar un momento sus tareas en el hogar, sigue con atención el trabajo de su hijo en la carpintería de Nazaret. Ella le vio trabajar la madera durante años, consciente de que también así estaba obrando su Hijo la redención en el mundo.

Aquí os dejo el tráiler de "El hombre que hacía milagros". Lo primero que se dice de Jesús es que fue "el carpintero de Séforis".

¡Y muchas felicidades a todos los Josés y a todas las Josefinas o Mª José...!

domingo, 8 de marzo de 2015

“Selma”, el sueño de Martin Luther King

Ayer se cumplieron 50 años de aquel bloody sunday del 7 de marzo de 1965, cuando la policía de Selma (Alabama) reprimió violentamente el primer intento de marcha pacífica que convocó Martin Luther King, para reclamar que el acceso al voto de la población negra fuese una realidad. Los 600 manifestantes pretendían llegar hasta Montgomery, sede del gobierno del Estado de Alabama, y no pudieron pasar del puente Edmund Pettus, a pocos kilómetros del centro de la ciudad.

Coincidiendo con ese aniversario, el pasado viernes se estrenó en España “Selma”, una película dirigida por la afroamericana Ava DuVernay, con guión del debutante Paul Webb y de la propia directora. El filme comienza recreando la concesión del Nobel de la Paz de 1964 a Martin Luther King, encarnado por un excelente David Oyelowo. El premio era un reconocimiento a la intensa labor de King, pastor baptista, en pro de los derechos civiles de los negros desde una década antes.

A este inicio le siguen dos escenas significativas: el recuerdo del miserable atentado perpetrado por el Ku Klux Klan el domingo 15 de septiembre de 1963 en una iglesia de Birmingham (Alabama), que causó la muerte de cuatro niñas negras e hirió a otros 22 niños; y una llamada de King a su amiga Mahalia Jackson para que le cante por teléfono “Take My Hand, Precious Lord. Ésta era la canción favorita de King, y en más de una ocasión llamó a la artista para que oírsela cantar. (Para los aficionados al gospel, aquí puede verse a Mahalia Jackson cantando en vivo esta famosa canción).

Son escenas relevantes porque dan a conocer al espectador el estado de ánimo del protagonista: indignación, conciencia de su deber de continuar la lucha, cansancio y necesidad de la ayuda de Dios. A esta situación interior se suma la preocupación de King por mantener la unidad familiar, seriamente dañada por sus ausencias y –sugiere el guión– por algunas debilidades en el terreno afectivo.

La película ha contado con un magnífico reparto (Tom Wilkinson, Tim Roth, Giovanni Ribisi, Cuba Gooding Jr., Carmen Ejogo…, además del mencionado Oyelowo) y ha sido coproducida por Brad Pitt y Oprah Winfrey, que se reserva un breve pero elocuente papel.

La cinta fue bien acogida por la crítica estadounidense y logró ser nominada al Oscar como mejor película. Finalmente sólo obtuvo el premio a la mejor canción, la estupenda “Glory” de John Legend, que vale la pena oír en el siguiente videoclip con imágenes del filme:



La resonancia en Europa de la película ha sido mucho menor; por un lado, porque la historia nos afecta menos que al pueblo norteamericano y, por otro, debido a una puesta en escena que no pasa de correcta y que sólo brilla en las escenas de masas. Además, se le puede reprochar un tono excesivamente discursivo y un metraje que se alarga a los 123 minutos.

No obstante, se trata de una cinta instructiva e interesante, que ayuda a entender mejor las motivaciones de King (nacido en Atlanta el 15 de enero de 1929 y asesinado en Memphis el 4 de abril de 1968) y unos hechos quizá someramente conocidos. Los conflictos internos del protagonista, los amagos de división entre sus partidarios, su relación con el presidente Lyndon B. Johnson, la interferencia del FBI de J. Edgar Hoover, y la colaboración que prestaron a su causa católicos y cristianos negros y blancos de diversas confesiones, son algunos de los alicientes para recomendar un filme que contenía elementos para ser mejor.

Juan Jesús de Cózar

domingo, 22 de febrero de 2015

Historia y Religión en el Cine

Acaba de aparecer en las librerías Cinema, Historia, Religión, un libro interesante tanto para los amantes del Séptimo Arte, como para los estudiosos de las relaciones Cine-Historia o Cine-Religión.

Los autores son dos grandes expertos en las tres materias que el título entrelaza. José María Caparrós, Catedrático de Historia Contemporánea y Cine en la Universidad de Barcelona, dirige desde 1983 el Centro de Investigaciones Film Historia y ha publicado más de 40 libros sobre historia del cine. Ferrán Blasi, Doctor en Teología por la Universidad Lateranense de Roma, es sacerdote y ha sido periodista, abogado y maestro; es autor de 8 libros, ente ellos: Los nombres de Cristo en la Biblia y Conocer la biblia.

El presente volumen analiza 23 películas de gran calado: desde El Evangelio según San Mateo (1964), de Pier Paolo Pasolini, o Un hombre para la eternidad (1966), de Fred Zinnemann, hasta Cristiada (For Greater Glory, 2012), Un Dios prohibido (2013) o la aún reciente Noé (2014), de Darren Aronofsky. En medio, grandes hitos del cine religioso, como La pasión de Cristo (2004), de Mel Gibson, o La Natividad (2006), de Catherine Hardwicke; y también biopics [Visión (2009), sobre santa Hildegarda; Prefiero el Paraíso (2010), sobre san Felipe Neri], documentales [El gran silencio (2005), Lourdes (2009), La última cima (2010)] y filmes que unen la biografía con la ficción [Encontrarás dragones (2011)]. Finalmente, tienen cabida también algunas películas “heterodoxas”, como Je vous Salve, Marie (1984), La última tentación de Cristo (1988) o Ágora (2009), que son analizadas con serenidad, rigor histórico y visión cristiana.

Como explica en el prólogo el crítico de cine espiritual Mn. Peio Sánchez “las relaciones entre el cine y la religión siempre han sido peligrosas”, tanto por la capacidad representativa del mundo audiovisual, como por la estrecha línea que separa la realidad de la ficción. Teniendo esto muy presente, parece claro que esta crítica cinematográfica, llevada a cabo por expertos, puede ayudar a los lectores por la profundidad teológica de su análisis, por la misma selección de las películas, y por el acertado contexto que rodea a cada filme: sus características como producción artística, y el perfil cinematográfico y personal de su director.

El interés por conocer el rostro de Cristo se manifiesta hoy en día en las películas: cada nuevo filme sobre Jesús levanta inevitablemente una ola de expectación y entusiasmo. Por eso no es de extrañar que 4 de los filmes analizados tengan como figura central a Jesucristo. Pero la vida de Cristo se continúa de alguna manera en sus seguidores. Por eso las vidas de santos son el segundo gran grupo de películas: porque hoy, como ayer, sus biografías despiertan un inusitado atractivo para las generaciones actuales.

El libro tiene un gran valor. Cinema, Historia, Religión es la primera obra en castellano que desarrolla esas dos temáticas (historias y religión) en el mundo del cine. Por eso consigue ser una guía muy especial para todo espectador cinéfilo interesado en el género cinematográfico religioso.

domingo, 15 de febrero de 2015

Dos filmes sobre Madre Teresa de Calcuta

(Juan Jesús de Cózar).- Las vidas de los santos han constituido siempre excelentes argumentos para su adaptación al cine. Porque sus historias personales son siempre apasionantes: hay auténticas aventuras, intensos conflictos, acciones heroicas… Un ejemplo paradigmático es Santa Juana de Arco, cuya vida ha sido trasladada a la gran pantalla una docena de veces, por directores de la talla de Méliès, DeMille, Dreyer, Preminger, Bresson...

Un caso similar más reciente es el de San Juan Pablo II. Desde que Krzysztof Zanussi realizara en 1981 el largometraje “De un país lejano”, han sido numerosos los filmes o documentales inspirados en su figura; quizá uno de los más logrados es “Karol”, una miniserie para televisión dirigida por Giacomo Battiato, que cuenta con dos partes, una estrenada en 2005 y otra en 2006.

Pues bien, 2015 puede ser el año de la Madre Teresa de Calcuta ‑beatificada por San Juan Pablo II en 2003‑, con motivo de dos estrenos ya anunciados sobre su vida. El primero se titula “The letters”, película escrita y dirigida por William Riead, que se apoya en las cartas que la fundadora de las Misioneras de la Caridad escribió durante casi 50 años a su consejero espiritual, el Padre Celeste van Exem. El filme cuenta con artistas de la talla de Juliet Stevenson, Rutger Hauer o Max von Sydow. He aquí el tráiler oficial.



La segunda cinta llevará por título “'I Thirst”, con guión de Keir Pearson, nominado al Oscar por “Hotel Rwanda” (2004). “No podemos estar más entusiasmados de hacer esta película sobre una mujer que luchó por el compromiso absoluto, la fe, la caridad y el amor”, explicó Pearson durante la presentación del proyecto, para el que se ha documentado viajando a Calcuta, India y Tijuana.

En la producción ha participado el Centro Madre Teresa de Calcuta, la organización sin ánimo de lucro dirigida por los administradores legales de su fondo fiduciario, que tiene como objetivo promover y apoyar el conocimiento de su obra a través de su estudio y difusión.

Desde luego, Madre Teresa –Premio Nobel de la Paz en 1979– y su fundación merecen sobradamente este homenaje cinematográfico. Las 4.500 religiosas que pertenecen actualmente a la institución realizan una extraordinaria labor en más de 130 países, donde tienen abiertas un total de 710 casas dedicadas a asistir a los pobres y enfermos.

Esperemos que estas dos producciones logren distribución para su estreno en nuestro país. Mientras tanto recomiendo al lector la visión de “Teresa de Calcuta” (Fabrizio Costa, 2003), una miniserie para la televisión italiana de tres horas de duración, sobre la que se elaboró una versión recortada de poco más de 100 minutos para su exhibición en salas de cine, que fue la que se comercializó en dvd. Cuenta con unas estupendas actuaciones de Olivia Hussey (la actriz que interpretó a la Virgen María en “Jesús de Nazaret”, de Zefirelli) y de la española Ingrid Rubio.

Ciertamente, 2015 puede ser un gran año para el cine religioso. Sin duda lo será -eso deseamos- para el reconocimiento fílmico de la Madre Teresa de Calcuta.

viernes, 6 de febrero de 2015

Las 25 mejores películas románticas

A nadie se le escapa que dentro de pocos días, el 14 de febrero, es San Valentín. En todos los medios de comunicación hay artículos y propuestas para esta fecha.

En realidad, no hay que esperar al Patrón de los enamorados para tener un detalle con la mujer o el marido, con la novia o el novio. El amor es algo que hay que regar todos los días, como la rosa de El Principito. Nosotros necesitamos ser también ese pequeño Príncipe que riega con ternura, cada día, esa flor delicada.

Nuestro amor necesita cuidados pequeños todos los días: una sonrisa, un beso, un abrazo, un piropo... Un pequeño detalle de servicio que manifiesta a quién llevamos en la cabeza y en el corazón.

Y evitar la rutina, y decir “te quiero” con la ilusión de la primera vez. Volver a ser novios, aunque se cuenten por decenios los años de matrimonio.

Todo eso es cierto. Pero también lo es que las fechas tienen su significado. Por eso he querido sumarme a esta celebración con una lista de 25 películas románticas que han superado la barrera del tiempo. Esta semana es una ocasión espléndida para sorprender a nuestra pareja con un filme que vimos hace años, o que vemos ahora por primera vez. El cine siempre ha sido “una fábrica de sueños”; y en ocasiones, una forma de demostrar el cariño.

Que paséis un gran día de San Valentín
 (Es sábado, ocasión propicia para festejarlo con una gran película). Y, si es posible, decidme cuál de ellas es vuestra preferida. Me encantará saberlo:

1. Casablanca (1942), de Michael Curtiz
2. Vacaciones en Roma (1953), de William Wyler
3. Lo que el viento se llevó (1939), de Victor Fleming
4. Tú y yo (1957), de Leo McCarey
5. Ninotchka (1939), de Ernst Lubitch

6. Sonrisas y lágrimas (1965), de Robert Wise
7. Matrimonio de conveniencia (1990), de Peter Weir
8. Cumbres borrascosas (1939), de William Wyler
9. Luces de la ciudad (1931), de Charles Chaplin
10. Cyrano de Bergerac (1990), de Jean-Paul Rappeneau

11. El hombre tranquilo (1952), de John Ford
12. Bodas y prejuicios (2005), de Gurinder Chadha
13. Mejor... imposible (1997), de James L. Brooks
14. Breve encuentro (1945), de David Lean
15. Sabrina (1954), de Billy Wilder

16. West Side Story (1961), de Robert Wise
17. Algo para recordar (1993), de Nora Ephron
18. Mientras dormías (1995), de Jon Turteltaub
19. Ghost (1990), de Jerry Zucker
20. La princesa prometida (1987), de Rob Reiner

21. La Bella y la Bestia (1991), de Gary Trouslade y Kirk Wise
22. Lo que queda del día (1993), de James Ivory
23. Sentido y sensibilidad (1995), de Ang Lee
24. El camino a casa (1999), de Zhang Yimou
25. La vida secreta de las palabras (2005), de Isabel Coixet

lunes, 2 de febrero de 2015

"El corredor", de mi hermano Arturo, gana el Premio Gaudí

Hoy es día de fiesta en mi blog. Bastian Films y Caduco Films, las dos productoras de mi hermano Arturo, han ganado el Premio al Mejor Cortometraje en la Gala de los Premios Gaudí (los Goya del cine catalán), que tuvo lugar ayer domingo por la noche. Lo consiguieron con una pieza sencilla y deliciosa: “El Corredor”. A la izquierda podéis ver a Arturo, junto al director del corto, José Luis Montesinos, y a los dos actores protagonistas. Mi hermano está a la izquierda: siempre en segundo plano, intentando pasar inadvertido.

El premio fue un notición para toda la familia. Yo seguía la ceremonia por Twitter, porque en Málaga, donde vivo, no se recibe la señal de TV3. Y de repente, ¡un tweet anunciando que es el ganador! Los hermanos andamos bastante dispersos, pero lo celebramos juntos gracias a las TICs: mails, wasaps, llamadas, SMS… ¡De todo!

Arturo es un genio. Ha sabido seleccionar bien los proyectos que quiere producir y organizar todo para que lleguen a buen puerto. Así, su cortometraje “La historia de siempre” ganó más de 130 premios en todo el mundo: en festivales prestigiosos como los de Lucania (Italia), México D.F., Montecatini (Italia), Seattle (U.S.A.), Honk Kong (China), Cartagena de Indias (Colombia) o San Diego (U.S.A). Después su película “El barco pirata”, del que hablé en su momento, ganó en 2012 el Goya al Mejor Cortometraje de Ficción.

Hace 3 meses, en octubre de 2014, “El corredor” era galardonado en la SEMINCI de Valladolid como Mejor Cortometraje Europeo, lo que le permitirá representar a la Seminci en los premios EFA (European Film Award), los más prestigiosos del cine europeo.

El cortometraje que ayer ganó en los Gaudí es un breve relato lleno de encanto y de valores. Como señala su director, “El corredor es nuestra pequeña fábula del mundo laboral en un tiempo convulso como el nuestro”. La historia aborda el encuentro, el primer día que sale a correr, de un antiguo empresario con uno de los trescientos trabajadores que despidió cinco años atrás, cuando cerró su negocio. Saludos educados, intercambio de situaciones actuales y una propuesta.

A través de un ágil montaje, marcando la atención en los dos protagonistas, el planteamiento inicial conduce a un tenso nudo que concluye en un reto tan personal como simbólico. Ser capaz de enfrentar las nuevas situaciones y de apostar por uno mismo hasta las últimas consecuencias. No en vano el corto contiene una dedicatoria final: A todos aquellos que creen y luchan desde el principio hasta llegar a la meta.

Os dejo con el tráiler y el Making of. Que los disfrutéis.



domingo, 25 de enero de 2015

Las 100 películas más inspiradoras de la historia


Desde 1998 el American Film Institut (AFI) viene publicando listados con “las 100 mejores películas” en diversos temas. A mí el que más me gusta es el de “las 100 películas más inspiradoras de todos los tiempos”.

Previamente a su publicación, el AFI elaboró un elenco de 300 películas que el 16 de noviembre de 2005 entregó a un jurado de 1.500 críticos cinematográficos. En un programa especial de la CBS, el AFI dio a conocer el listado definitivo. Un acceso directo puede verse aquí.

Todo listado es discutible. Desde mi punto de vista, algunas que están muy abajo deberían estar más arriba (como Casablanca, que está la nº 32, Doce hombres sin piedad, que está la 42, Ben-Hur, que está la 56, o Carros de fuego, que está la nº 100). Y algunas que no están (como Un hombre para la eternidad) deberían estar necesariamente. Pero, en general, debo decir que coincido bastante con este listado.

Como las traducciones de los títulos no siempre han respetado el sentido original (no pocas veces resulta muy distinto), ofrezco a continuación el listado con los 60 primeros títulos en español. De los primeros quince ofrezco un enlace a una reseña crítica:

1. Qué bello es vivir (1946)
2. Matar a un ruiseñor (1962)
3. La lista de Schindler (1993)
4. Rocky (1976)
5. Caballero sin espada (1939)

6. E.T. (1982)
7. Las uvas de la ira (1939)
8. El relevo (1979)
9. De ilusión también se vive (1947)
10. Salvar al soldado Ryan (1998)

11. Los mejores años de nuestras vidas (1946)
12. Apollo 13 (1995)
13. Hoosiers: más que ídolos (1986)
14. El puente sobre el río Kwai (1957)
15. El milagro de Ana Sullivan (1962)

16. Norma Rae (1978)
17. Alguien voló sobre el nido del cuco (1975)
18. El diario de Ana Frank (1959
19. Elegidos para la gloria (1983)
20. Philadelphia (1993)

21. En el calor de la noche (1967)
22. El orgullo de los Yankees (1942)
23. Cadena perpetua (1994)
24. Fuego de juventud (1944)
25. Los viajes de Sullivan (1941)

26. El mago de Oz (1939)
27. Solo ante el peligro (1952)
28. Campos de sueños (1989)
29. Gandhi (1982)
30. Lawrence de Arabia (1962)

31. Tiempos de gloria (1989)
32. Casablanca (1942)
33. Luces de la ciudad (1931)
34. Todos los hombres del presidente (1976)
35. Adivina quién viene a cenar (1967)

36. La ley del silencio (1954)
37. Forrest Gump (1994)
38. Pinocho (1940)
39. La guerra de las galaxias (1977)
40. La señora Miniver (1942)

41. Sonrisas y lágrimas (1965)
42. Doce hombres sin piedad (1957)
43. Lo que el viento se llevó (1939)
44. Espartaco (1960)
45. En el estanque dorado (1981)

46. Los lirios del valle (1963)
47. 2001: Una odisea en el espacio (1968)
48. La reina de África (1951)
49. Juan Nadie (1941)
50. Seabiscuit (2003)

51. El color púrpura (1985)
52. El club de los poetas muertos (1989)
53. Shane (1993)
54. Rudy, reto a la gloria (1993)
55. Fugitivos (1958)

56. Ben-Hur (1959)
57. El sargento York (1941)
58. Encuentros en la Tercera Fase (1977)
59. Bailando con lobos (1990)
60. Los gritos del silencio (1984)

Y ahora, una pregunta: ¿qué tres de ellas -o cuatro- os parecen las "más inspiradoras de la historia"? Espero vuestra respuesta aquí mismo. ¡Gracias!

martes, 20 de enero de 2015

"Little boy": regreso al cine de Eduardo Verástegui y del director de "Bella"

El 27 de febrero se estrena en Estados Unidos Little Boy, una película con un equipo técnico de primera línea: está dirigida por Alejandro Monteverde, el director de Bella (2008), y producida por Eduardo Verástegui (Metanoia Films). También han participado en la producción Roma Downey y Mark Burnett, los productores de la serie La Biblia (2013) y de la película Son of God (2014).

El filme, con guión del propio Monteverde, cuenta la historia de un niño de siete años, Pepper Flynt Busbee (interpretado por Jakob Salvati), que tiene una relación muy especial con su padre (a quien da vida Michael Rapaport, de Prison Break y Friends): es su héroe, aquel a quien querría parecerse, e inventan y protagonizan aventuras maravillosas que les llevan a situaciones extremas, de las que salen siempre con una fe absoluta en su capacidad para resolverlas. "¿Crees que puedes hacerlo?", pregunta siempre el padre al chico. "¡Sí, creo que puedo hacerlo!", responde.

Pero al entrar Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, el padre de Pepper es movilizado y abandona el hogar. Para el chico es un trauma, hasta que descubre que, con la fe que le ha transmitido su padre puede mover montañas, como promete Jesús en el Evangelio (siempre que "no haya el mínimo odio en ti", le advierte su párroco). A partir de ese momento, intentará utilizar su gigantesca fe para que finalice la guerra y la familia pueda reunirse de nuevo en el hogar.

Además de productor e impulsor del filme, Eduardo Verástegui  actúa también como el padre Crispín: "un personaje de apoyo", explica él mismo, pero "un personaje muy importante, porque es el que aprecia y pone en su sitio el verdadero don de la fe. En este personaje está el granito de arena mejicano".

Completan el reparto actores habituales de Hollywood como Emily Watson (dos veces nominada al Oscar), Kevin James (un católico sin complejos en Hollywood), Tom Wilkinson (también dos veces candidato a la estatuilla), Cary Tagawa (un "clásico" en papeles de japonés) o el joven David Henrie (conocido por la serie de televisión Los magos de Waverly Place y compañero de algunas batallas provida con Verástegui).

"Hace falta mucha valentía para creer", escucha el pequeño en una determinada escena. Y en la última que nos muestra el tráiler, le dicen el consejo que cambia su vida: "No te midas de la cabeza al suelo. Mídete de la cabeza al cielo". Ojalá esta cinta tenga un grandísimo éxito (Tomado de Religión en Libertad).

domingo, 11 de enero de 2015

“Quédate conmigo”: construir el amor

(JUAN JESÚS DE CÓZAR).- ¡No se la pierdan! Ya sé que esta frase debería ir al final del artículo, pero Quédate conmigo (Still Mine, 2014) es una de esas “pequeñas películas con encanto” que conviene ver pronto, antes de que desaparezca de la cartelera… o precisamente para que se mantenga.

Se trata de una producción canadiense, que se estrenó en España anteayer, el viernes 9 de enero, y que da más de lo que promete. El atractivo cartel es casi una sinopsis del filme: un matrimonio de la “tercera edad” avanza sobre la hierba verde; sus cabezas iluminadas por el sol entre un cielo azul con nubes; ella le mira a él y los dos sonríen; la casa –el hogar– al fondo…

Naturalmente, la película trata sobre el amor. Pero lejos de los sombríos planteamientos de la oscarizada Amor de Michael Haneke, el director y guionista de Quédate conmigo (Michael McGowan) elige un enfoque luminoso y positivo, bien distante de la amargura que desprenden los filmes de Haneke. No es que McGowan eluda en su película las inevitables penas que se presentan en el devenir de cualquier familia, pero su tratamiento es siempre esperanzador, y nos regala un final feliz que el espectador agradece.

El argumento se podría resumir así: Irene (Geneviève Bujold) y Craig (James Cromwell) llevan 61 años casados. Tienen 7 hijos y un puñado de nietos. Han sacado adelante a su familia con el duro trabajo diario en el rancho de su propiedad. A sus 87 años, Craig tendría derecho a tomarse la vida con más calma, pero los problemas de salud de Irene le deciden a construir una casa nueva, adaptada a las limitaciones de su mujer. Su proyecto se topa entonces con las nuevas leyes que regulan la construcción, y deberá decidir entre desafiarlas o desistir de su empeño.

Los veteranos Cromwell (nominado al Oscar por Babe, el cerdito valiente) y Bujold (también nominada al Oscar por Ana de los mil días), realizan un trabajo extraordinario, de los mejores de sus respectivas carreras. Su experiencia profesional se nota de manera especial en las miradas, las caricias, las sonrisas, los diálogos íntimos…, que trasmiten una emoción natural, nada sensiblera.

El inteligente montaje dota a la cinta de un ritmo ágil, que se vuelve reposado en los pasajes más entrañables, para disfrute del espectador: la escena de la mesa, con las huellas de muchos recuerdos familiares (si el lector ve la película, la reconocerá), es realmente conmovedora y un prodigio de sensibilidad.

Es cierto que la edad puede facilitar en nosotros un cierto repliegue, con su reata de manías, impaciencias, egoísmos… Quédate conmigo nos plantea que todos esos inconvenientes se pueden ir superando si se derrocha cariño, se cumplen las promesas y se tienen proyectos que mantengan el corazón joven. De todo eso y mucho más (también de la necesidad que tiene el ser humano de rezar) se habla en el filme, que está inspirado en la verdadera historia de Craig Morrison.

Las últimas escenas de la película van acompañadas por la preciosa balada “After the storm”, del grupo británico Mumford & Sons: la guinda del pastel.

Ahora sí: ¡No se la pierdan!

lunes, 5 de enero de 2015

"Mitosis": Impresionante corto pro-vida de una cineasta de 18 años

"Mitosis" es el tercer corto de Hannah Victoria Miller. Y también el más célebre, aunque el primero de ellos, Worth Saving (2010), que rodó con 14 años, ya le valió un premio a la mejor realizadora joven.

Es sorprendente la maestría que esta cineasta demuestra con tan sólo 18 años. Su gran talento, unido a un notable espíritu emprendedor, le ha llevado a crear su propia productora, Expressionistic Studios, y a financiar el filme mediante un sistema de donaciones que encerraba una promesa: subirlo libre a Youtube si alcanzaba los 5000 dólares que costaba la producción. Y lo ha conseguido.

En efecto, a finales de noviembre de 2014 lo colgó en la red, donde lleva camino de convertirse en uno de los cortos de referencia del movimiento provida. Y ella ha querido que sea así: "Como jóvenes, queramos reconocerlo o no, la opinión que la gente tenga sobre la santidad de cada vida humana afecta directamente a nuestras vidas. ¡Te deja anonadado pensar qué diferente sería nuestro mundo si estuvieran entre nosotros los millones de vidas perdidas por el aborto!".

Con este filme Hannah Victoria ha llevado a cabo su "viejo" sueño de producir una obra que mostrase el potencial que lleva consigo cada vida humana: "Me han llegado correos de personas que han abortado y me agradecían una película sobre lo que sus hijos podrían haber llegado a ser" señala Hannah. (Referencia: Religión en Libertad).

Un corto que impresiona desde la primera escena. Por favor, más que nunca agradeceré que dejes hoy tu comentario: la idea o la emoción que este filme ha dejado en tu alma.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Los Reyes Magos: Tradición y Cine

Hay unos personajes que sentimos muy vinculados a la Navidad (sobre todo, los niños) y de los que apenas nos hablan los Evangelios. Se trata de los Reyes Magos, cuya imagen ha sido muy elaborada por la tradición, y que no suelen faltar en ningún belén del mundo.

San Mateo escribe que "unos Magos llegaron de Oriente a Jerusalén preguntando: ¿Dónde está el Rey de los Judíos que ha nacido?" (Mt 2, 1-2). En esa frase sólo indica su profesión: eran Magos, estudiosos de los astros y de sus movimientos en el Cielo; y precisamente de ese oficio se valdrá Dios para atraerlos, mediante una estrella, hasta el mismo lugar donde se encuentra Jesús. Pero no afirma que sean Reyes. Es éste un añadido del pueblo, que ha supuesto –con cierta lógica- que debían ser poderosos cuando fueron recibidos por la máxima autoridad de Jerusalén, Herodes, y cuando preguntan explícitamente por "el Rey de los Judíos".

Tampoco afirma cuántos eran: "unos Magos". Podían ser dos, cuatro, seis... Pero como fueron tres sus regalos (oro, incienso y mirra), la tradición ha deducido que ese debía ser el número de los magos reunidos en Belén. Sus nombres tampoco están en la Escritura: aparecen por vez primera en un mosaico bizantino localizado en Ravena (Italia, ver a la izquierda) que se fecha en torno al año 520. En él figura una leyenda sobre los tres magos que dice "+SCS BALTHASSAR +SCS MELCHIOR + SCS GASPAR".

La primera descripción de los Reyes Magos se la debemos al teólogo anglosajón Beda el Venerable (675-735): "El primero de los magos fue Melchor, un anciano de larga cabellera blanca y luenga barba; fue él quien ofreció el oro, símbolo de la realeza divina. El segundo, llamado Gaspar, joven, imberbe, de tez blanca y rosada, honró a Jesús ofreciéndole el incienso, símbolo de la divinidad. El tercero, llamado Baltasar, de tez morena (más tarde se le representaría negro) mostró su reconocimiento ofreciéndole mirra, que significaba que el Hijo del hombre debía morir."

Las representaciones cinematográficas de los Magos han seguido fielmente la iconografía popular: son tres, se comportan como reyes, vienen sobre camellos y les acompañan una cohorte de pajes y servidores. En todas las películas se les retrata así, y ahí termina también toda su intervención en la historia, aunque hay tres filmes que han añadido algo más para completar el relato.

En Ben Hur (1959, ver arriba), tal como aparece también en la novela, Melchor profetiza los padecimientos de Jesús y establece así un paralelismo simbólico con los dolores que aguardan al aristócrata judío. En La Natividad (2006) se incluyen al principio algunas escenas de los Magos en su trabajo como astrónomos: su observación del firmamento, el descubrimiento de la estrella, y –tras la consulta de algunos legajos- la conexión de este fenómeno con las profecías mesiánicas. Finalmente, en Jesús de Nazaret (1977) vemos cómo los Magos se van juntando por el camino y cómo dialogan acerca de su actitud frente a Herodes. También ayudan a descubrir el sentido espiritual de lo que está pasando. Así, cuando Baltasar contempla al Niño, comenta a José y a María: “Al venir aquí, creí que nos equivocábamos, pero ahora veo que es muy justo; y, por si esto fuera poco, Gaspar añade: “No en la gloria, sino en la humildad”.

Hay un punto en el que la representación de los Magos diverge de unos filmes a otros, y es el de su presencia junto a los pastores en la gruta de Belén. Ya hemos comentado en otro post que esa reunión es poco probable. Ha cristalizado en el imaginario de la Navidad por una necesidad “escénica”: una pintura o una representación de la Navidad resultan mucho más completas e interesantes si se resumen en una sola escena todos los personajes implicados; así la noche del Nacimiento aparece como más “grandiosa”. Pero los teólogos suponen que ambos hechos estuvieron separados en el tiempo. Por una parte, los Magos debieron tardar algunos meses en llegar a Jerusalén desde el lejano Oriente. Por otra, Herodes manda degollar no a los recién nacidos, sino a todos los varones menores de dos años: esto hace suponer que el Nacimiento del que le hablan debió haber ocurrido un año antes.

Curiosamente, las primeras películas sobre Jesús sí muestran esa separación temporal. Vida y pasión de Jesucristo (1907), de Zecca, y Del pesebre a la Cruz (1912), de Sidney Olcott, muestran primero la llegada de los pastores a la cueva y, más tarde, la aparición de los Magos en la casa de José y María, un lugar mucho más acogedor que el portal.

Sin embargo, será en los años sesenta cuando ambas escenas se solapen en el tiempo. Rey de reyes (1961) muestra una ciudad de Belén corrompida por los romanos y ahí sitúa a un posadero egoísta y nervioso, que rechaza sin miramientos a la joven pareja. Cuando, poco después, los Magos llegan a la ciudad de David –“venían de Persia, Mesopotamia y Etiopía”, nos dice la voz en off- aparecen en el establo sin diálogo previo con Herodes, y allí ya están presentes los pastores. De igual modo, aunque desde otra perspectiva, La historia más grande jamás contada (1965) sigue el relato de los Magos, describe minuciosamente el careo con el tetrarca y nos lleva con ellos hasta el portal, donde ya los pastores han ofrecido sus cántaros y ovejas. En esta misma línea se situarán también La Natividad (2006) y La Biblia (2013), que unen ambas escenas para solemnizar el momento cumbre de su relato: el nacimiento de Cristo en la gruta de Belén.

Por el contrario, otras películas han reflejado la separación en el tiempo de una y otra adoración al Niño: la de los pastores y la de los Magos. Jesús de Nazaret es un claro ejemplo, con una distinción de secuencias que afecta también a la puesta en escena: solemne y lenta en el Nacimiento, con los pastores llegando por la noche hasta la gruta; sobria y natural en la epifanía, con los Reyes llegando de día hasta la casa.

Como vemos en el fotograma, el Niño tiene alrededor de un año, la Virgen está de pie y en plena faena, y la casa evidencia el trabajo de José para hacerla más confortable.

De todo esto celebraremos su fiesta el próximo día 6. ¡Felicidades a todos por la fiesta de los Reyes Magos! Y que a todos nos traigan muchos regalos.

domingo, 21 de diciembre de 2014

15 películas sobre "Cuento de Navidad", de Dickens

Cuento de Navidad (A Christmas Carol) es probablemente el relato navideño más famoso de la historia. Escrito por Charles Dickens en diciembre de 1843, cuenta la historia de Scrooge, un hombre avaro y egoísta que experimenta una profunda transformación tras la visita de tres fantasmas (pasado, presente y futuro) en Nochebuena. La novela corta consiguió un éxito inmediato y el aplauso de la crítica; a ello contribuyó el perfecto retrato de su personaje y  la sincera hermosura de su mensaje. Llegó, además, en el momento oportuno: en una época en que surgió una gran nostalgia por las viejas tradiciones navideñas unida a nuevas costumbres como los árboles de Navidad o las tarjetas de felicitación.

De ese precioso relato se han hecho varias versiones cinematográficas. Éstas son las más importantes.

La primera data de 1901: “Scrooge, or Marley’s ghost”, realizada por Walter R. Booth. Dura sólo 5 minutos, pero resume lo más conocido del relato. Su principal novedad radica en que, para suprimir personajes, es el propio Marley, el difunto socio de Scrooge, quien hace ver al anciano su pasado, su presente y su futuro.



En 1910 se estrena “A Christmas Carol”. Es la versión muda más popular, una producción norteamericana con buenos efectos especiales, que cuenta todo el argumento en tan solo 17 minutos. De hecho, es sorprendentemente muy dinámica. Marc McDermott, uno de los mejores actores del Estudio de Edison, interpreta el papel de Scrooge. Y lo hace bastante bien.

En 1928 se filmó la primera película hablada, realizada por Hugh Croise. Hoy apenas conocida. En 1935, Henry Edwards haría su “Scrooge”, con el actor Seymour Hicks en el papel del avaro (tanto anciano como joven, lo cual resulta llamativo a sus sesenta y tantos años). Fue notorio su atrevimiento al mostrar muerto al Pequeño Tim en las Navidades Futuras, algo que solo se trata de forma elíptica en la mayoría de las versiones. Aquí ofrezco la película completa.



En 1938, la Metro-Goldwyn-Mayer rodó “A Christmas Carol” (1938), realizada por Edwin L. Marin. La versión clásica por excelencia: llena de sentimiento, muy melodramática, en un cuidadoso blanco y negro. Reginald Owen dio vida al Scrooge de toda la vida, aquel en el que se han inspirado todos sus sucesores.

En 1947, tenemos la primera versión hecha en España: “Leyenda de Navidad”, de Manuel Tamayo. En 1951 Brian Desmond Hurst dirige "Scrooge", otra versión clásica, muy popular y repleta de estrellas británicas que recitan con deje teatral los diálogos de Dickens. Alastair Sim da vida al avaro, justificando su conducta miserable por la influencia de un mentor miserable. Es la versión que retrata de forma más amable la figura de Scrooge.

De 1970 es el musical “Muchas gracias, Mr. Scrooge”, de Ronald Neame. Con Albert Finney como Scrooge y Alec Guinness como su difunto socio Marley. Es una de las versiones más populares en el mundo anglosajón, y dejó deslizar, sobre todo gracias a las interpretaciones, cierto humor sardónico en el relato de Dickens. Podéis ver aquí la película completa en versión original.



En 1983 la Disney rueda la versión en dibujos animados: “Una Navidad con Mickey”. Estaba claro que el Tío Gilito (llamándose Scrooge en su encarnación original), tenía que tener su correspondiente adaptación del cuento. Aquí el humor vence al sentimiento, aunque no falta la enseñanza moral que esta fábula encierra.

En 1984 hay una nueva producción británica: "A Christmas Carol", un telefilme con George C. Scott en el papel de Scrooge y un amplio elenco de actores ingleses. Tuvo numerosos premios, y el propio Scott fue nominado al mejor actor en los premios Emmy. Aquí os dejo la película completa, con audio en español latino.



En 1988 se estrena “Los fantasmas atacan al jefe”, una adaptación en clave de comedia, con protagonismo absoluto de Bill Murray, dirección de Richard Donner y manifiesta intención de aprovechar el éxito de Los Cazafantasmas. A pesar de lo descarado del proyecto, la película fue un éxito, lo que demuestra el carismo y la atemporalidad de Cuento de Navidad.

En 1992: “Los Teleñecos en Cuento de Navidad”. Junto a los famosos teleñecos, tres actores dan al cuento un aire relamente nuevo: Michael Caine como Scrooge, y Statler y Waldorf como “Marley duplicado” que llegan para atormentar a su antiguo socio. Cameos de todos los Muppets en esta película que reactivó la franquicia de los teleñecos durante los noventa.

En 1999 se produjo un nuevo filme: "A Christmas Carol", dirigido por David Hugh Jones y protagonizado por Patrick Stewart, Richard E. Grant y Joel Grey. Y en 2005 Arthur Allan Seidelman dirigió "A Christmas Carol: The Musical", en el que actuó Kelsey Grammer como Scrooge.

Finalmente, en 2009 se estrena "Cuento de Navidad", la versión animada de Robert Zemeckis, que es también autor también del guión. Esta producción de la Disney muestra la vigencia del cuento, sus valores universales y su fondo cristiano. Nos habla del tiempo limitado de que disponemos los seres humanos en este mundo, y de la necesidad de aprovecharlo para hacer el bien y ocuparse de los demás. Los actores, que han sido filmados con sensores para luego trabajar las imágenes en la animación fotorrealista, están muy bien, de modo especial Jim Carrey, que no sólo compone un Scrooge contenido en sus diversas edades, sino que pone voz a otros personajes como los fantasmas de las navidades. Aquí tenéis el tráiler.



Existen algunas versiones más, pero éstas son las más importantes. En todo caso, una cosa está clara: el cuento de Dickens ha dado mucho –y seguirá dándolo– en el argumentario del Séptimo Arte.

¡Felices fiestas de Navidad!

domingo, 14 de diciembre de 2014

Las 10 mejores películas sobre la Navidad

Aunque acabamos de pasar el Ecuador del Adviento, para muchos la Navidad está ya a la vuelta de la esquina. Muchas calles están adornadas, y El Corte Inglés se encarga ya de recordárnoslo.

En este contexto, dentro de poco empezará a programarse en televisión un particular género televisivo que podríamos denominar “películas navideñas”. Estas películas incorporan algunos de los valores más típicamente cristianos: el reencuentro familiar, los deseos de felicidad, la preocupación por los enfermos y los más desfavorecidos, el anhelo de retornar a la inocencia y a la infancia.

Como sugerencia para alquilar o ver en casa durante estas próximas semanas, incluyo mi personal lista de "las diez mejores películas sobre la Navidad": incluye filmes familiares, y -junto a películas clásicas- prima algunas más recientes, que puedan ser asequibles para todos y más fáciles de encontrar en los videoclubs:

1. ¡Qué bello es vivir! (1946), de Frank Capra. La víspera de Navidad, George Bailey está con el agua al cuello. Toda su vida ha renunciado a proyectos personales para ayudar a su comunidad; pero ahora el banco que ha creado para socorrer a la gente está al borde la quiebra, y Bailey va a un puente dispuesto a arrojarse al agua, pensando que todos sus esfuerzos han sido en balde. La repentina aparición de Clarence, un ángel que todavía no se ha ganado las alas, le hará ver cómo hubiera sido la vida de su familia y sus amigos si él no hubiese existido. Número uno indiscutible del género, que sigue transmitiendo esperanza y optimismo a públicos de todas las culturas.

2. La Natividad (2006), de Catherine Hardwicke. Recrea con acierto los escenarios, costumbres y utillaje de la época en que nació Cristo, pero falla en el retrato de la Virgen, que aparece siempre tímida e introvertida. Con todo, una buena preparación para vivir el sentido religioso de la Navidad.

3. Las Crónicas de Narnia (2005), de Andrew Adamson. Todo un clásico de la literatura infantil, escrito por C. S. Lewis. Durante la II Guerra Mundial, cuatro hermanos ingleses son enviados a una casa de campo para huir de los bombardeos alemanes. Un día, mientras juegan al escondite, la pequeña Lucy se esconde en un armario y de repente aparece en Narnia, un mundo fantástico que vive un invierno perpetuo. Cuando vuelva al caserón, nadie creerá su increíble aventura. Pero Narnia lanzará más mensajes a los niños, porque necesita de su inocencia para ser redimido. Y en esa misión encontrarán al majestuoso león Aslan, una respetuosa analogía del personaje de Jesucristo. Filme aún reciente que gustó a niños y adultos, y que aúna simbolismo cristiano junto a una gran aventura épica.

4. Maktub (2011), de Paco Arango. Manolo atraviesa una grave crisis en su matrimonio. Un día, cercano a la Navidad, conoce a Antonio, un chico con cáncer que tiene unas extraordinarias ganas de vivir, y eso le cambia la vida. Esta película familiar, con formato de cuento navideño, logra divertir y conmover, apelando a los buenos sentimientos. El director propone una fábula con enseñanzas sobre el sentido de la vida y la enfermedad, hablando sin complejos de la muerte, la trascendencia, el amor, la familia, la capacidad de perdonar, la fidelidad y las relaciones entre padres e hijos. Una gran opción para jóvenes y adultos.

5. De ilusión también se vive (1947), de George Seaton. Cercana la Navidad, la jefe de unos grandes almacenes contrata a un viejecito barbudo y simpático para que haga de Santa Claus. El anciano acapara pronto la atención de todos por su derroche de simpatía, y también porque afirma que es el verdadero Santa Claus. Con este planteamiento, la jefa quiere devolver a todos los ciudadanos el auténtico sentido de la Navidad, incluyendo a su escéptica hija. Cinta entrañable, nominada a los Oscar, donde se hace una dura crítica a los impulsos materialistas y consumidores que se anteponen, en estas fechas, al verdadero significado de la Navidad.

6. Family man (2000), de Brett Ratner. Entrañable fábula sobre un personaje que prefirió alcanzar el éxito en vez de casarse con la chica de sus sueños. En vísperas de Navidad, sólo y sin familia, tiene un extraño encuentro con su “Ángel de la guarda” que le hará ver lo que podría haber sido su vida con un matrimonio feliz, con hogar y con hijos.

7. La gran familia (1962), de Fernando Palacios. Un espléndido homenaje a la familia numerosa, que tiene como clímax la pérdida de uno de los hijos en la víspera de la Navidad. La mejor para el sentido familiar de estas fechas.

8. Polar Express (2005), de Robert Zemeckis. Un niño que ha perdido la ilusión de la Navidad se ve metido en un tren rumbo al Polo Norte, para conocer a Santa Claus. A través del viaje, plagado de increíbles aventuras, misterios y canciones , el protagonista viajará a un lugar mucho más escondido e importante, el de su propio corazón. Excelente película de animación en 3 D.

9. Mientras dormías (1995), de Jon Turteltaub. Una joven taquillera de metro, secretamente enamorada de uno de los pasajeros, tiene la oportunidad de salvarle la vida, aunque él queda en coma; por una confusión, todos creerán que ella es su novia. Comedia romántica por excelencia, al estilo Capra o LeoMcCarey, que trae a colación la necesidad de afecto y compañía cuando llega la Navidad.

10. Feliz Navidad (2005), de Christian Carion. Narra lo que sucedió el 24 de diciembre de 1914 en el frente de Ypres (Bélgica), durante la Primera Guerra Mundial. Se decretó una tregua para esa noche que implicaba permanecer en los puestos sin disparo alguno, pero las tropas alemanas iniciaron un villancico, y las tropas británicas respondieron con "Adeste fideles". Luego intercambiaron gritos de alegría y deseos de una feliz Navidad para todos. Al poco, hubo encuentros de unos y otros en la tierra de nadie, y allí se intercambiaron regalos y recuperaron a los caídos. Celebraron funerales con soldados de ambos bandos, llorando las pérdidas y ofreciéndose mutuamente el pésame. Una gran lección de solidaridad cristiana.

sábado, 6 de diciembre de 2014

“Exodus” y “Noé”: espectacularidad versus fidelidad

(Juan Jesús de Cózar).- Hemos hablado largamente de “Exodus” (Ridley Scott) en este blog: a propósito del diluvio de películas bíblicas que se avecinaba, del fabuloso lanzamiento del tráiler, de su marketing estratégico y de la posible fidelidad del guión a lo narrado en la Escritura. Ahora, al comienzo de su reseña crítica (ayer fue su estreno en España), es ineludible una breve comparación con “Noé(Darren Aronofsky), porque ambas películas han sido grandes superproducciones basadas en el libro del Génesis, y ambas han llegado a nuestras pantallas en 2014.

Siendo Aronosfsky un director que dota a sus filmes de imágenes poderosas, personalmente me ha impresionado mucho más la espectacularidad lograda por el director de Gladiator (2000). “Exodus” deslumbra (el 3D, en este caso, ayuda), asombra, posee un gran poder de atracción y llena los sentidos, que muchas veces no logran abarcar tanta riqueza visual y sonora. El clasicismo de “Exodus” contrasta con el look más moderno de “Noé”. Pero –adelantémoslo ya– las dos películas conmueven poco, porque la emoción (la auténtica emoción, no el sentimentalismo) es la llave que abre el corazón del espectador y le compromete en la historia.

En ambos casos, los personajes principales (Moisés y Noé) se nos presentan más como guerreros que como líderes religiosos, pero es algo bien comprensible si pensamos en la legítima finalidad de atraer a un público juvenil, interesado sobre todo en películas de héroes y aventuras. Christian Bale está inmenso, como casi siempre, y encarna a un Moisés sereno y fuerte, tierno y enérgico, aunque quizá poco sobrenatural. Esta es una de las pegas de la película. La otra –en mi opinión– es la opción elegida por el director para presentar a Dios en el filme. No conviene desvelar detalles de la trama, pero a uno le hubiera gustado que ese Dios que “hablaba con Moisés como con un amigo” (Ex 33, 11) se nos mostrara amable, misericordioso, sin atisbo de crueldad, más familiar…; obligado a castigar, sí, pero muy a su pesar, porque debía salvar al pueblo elegido –su Pueblo– del que nacería el Mesías prometido.

Como se puede adivinar fácilmente, el problema de “Exodus” está en el guión. Y eso que han intervenido hasta cuatro “plumas”: Adam Cooper, Bill Collage, Jeffrey Caine y Steven Zaillian; este último, brillante guionista de “La lista de Schindler”, “En busca de Bobby Fischer” o “Moneyball”. A pesar de que la historia está bien narrada técnicamente, carece de la profundidad necesaria y no quedan planteados los grandes temas de fondo, reduciendo buena parte de la acción al antagonismo entre Moisés y su “hermano de leche” Ramsés (un notable Joel Edgerton).

Además de Bale y de Edgerton, conviene mencionar el buen hacer –en sus breves papeles– de John Turturro (Seti) como padre de Ramsés, y de la española María Valverde (Séfora) como esposa de Moisés. Precisamente ella es la que protagoniza las escenas más íntimas y emotivas: la noche de su boda con Moisés y el reencuentro con él después del paso del Mar Rojo. Sin embargo, dos grandes actores como Ben Kinsgley (Nun) y Sigourney Weaver (Tuya) parecen convidados de piedra, porque sus apariciones resultan tan fugaces como superfluas.

Si el apartado visual es grandioso, también lo es la música de un inspirado Alberto Iglesias, que con su carácter épico y emocional acompaña oportunamente al espectador durante las dos horas y media que dura el filme.

Quizá las nuevas generaciones no conozcan la versión de la vida de Moisés que realizó Cecil B. DeMille en 1956: “Los diez mandamientos”, protagonizada por Charlton Heston y Yul Brynner. La visión de “Exodus” –que recomiendo, a pesar de sus defectos– puede ser un buen reclamo para recuperarla. Y también una ocasión para (re)leer la verdadera historia de Moisés: su encuentro con Dios en la zarza ardiente, su aceptación de las Tablas de la Ley, su incansable búsqueda de la Tierra Prometida... Una gran epopeya en la que nunca le faltó el aliento divino...