Mostrando entradas con la etiqueta Film: Noé. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Film: Noé. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de mayo de 2014

Remake de "Ben Hur" para 2016

Ben Hur, el filme que triunfó en los Oscars de 1960 (11 estatuillas, récord sólo igualado por Titanic y El retorno del Rey), va a tener un prometedor remake en la primavera de 2016.

Desde hace más de un año, la MGM viene trabajando en esta idea. Pero ahora el proyecto se ha agigantado. Esta nueva versión de Ben-Hur parece haberse convertido en algo muy importante, ya que está reuniendo a los productores que han trabajado últimamente en películas bíblicas. Hace unos días, se dio a conocer que la Paramount, el estudio que ha producido Noé (la segunda película bíblica más taquillera de la historia, después de La Pasión de Cristo), iba a co-producir este remake. Al día siguiente se anunció que los productores Mark Burnett y Roma Downey, creadores de la miniserie La Biblia y del filme Son of God, se incorporaban también al equipo de producción. Ya sólo falta que alguno de los productores de Exodus, el proyecto dirigido por Ridley Scott, aparezca también en nómina. ¿Será la sorpresa del verano?

De momento, el remake ya tiene fecha de estreno: el 26 de febrero de 2016. Curiosamente, el lanzamiento no será al comienzo de la Cuaresma, sino aproximadamente a la mitad. La razón es que los productores quieren llegar también a los cristianos de la las Iglesias orientales, que ese año celebran la Pascua el 1 de mayo. En todo caso, hay notorias coincidencias: La Pasión de Cristo se estrenó el 25 de febrero de 2004, y Son of God, el 28 de febrero de 2014.

La película tiene también director: Timur Bekmambetov, que se ha ganado una buena reputación con WantedGuardianes de la noche o Abraham Lincoln: Cazador de vampiros.  El guión, escrito originalmente por Keith Clarke (Camino a la libertad), tiene también revisiones del oscarizado John Ridley (12 años de esclavitud), y parece que va a seguir más fielmente la novela de Lew Wallace: Ben-Hur. A Tale Of The Christ (1880).

A propósito del argumento, los productores han dicho: “La película vuelve al corazón de la novela épica de Lew Wallace, que se centra en la naturaleza de la fe”. Lo cual parece un buen presagio. A modo de sinopsis, han añadido: “La historia sigue a un noble acusado falsamente, que sobrevive a los años de esclavitud para vengarse de su mejor amigo que lo traicionó. Ambos tendrán que elegir entre el castigo y el perdón”.

En lo relativo a las recientes incorporaciones, Deadline ha dado a conocer estas declaraciones de Paramount y MGM: “Estamos encantados de que Mark y Roma se unan al equipo de producción para llevar esta historia tan increíblemente clásica a la gran pantalla. Su incomparable pasión, creatividad y éxito en la producción de filmes basados en la fe supondrán un gran valor para la película, y estamos deseando trabajar juntos”. En respuesta, algunos críticos han aventurado que su incorporación no se debe tanto a su aportación creativa como a su capacidad de vender películas de temática cristiana.

Todas las versiones de Ben Hur han cosechado grandes éxitos. La versión de Fred Niblo (1925), con Ramón Novarro en el papel del noble de origen judío, fue uno de los filmes más populares del cine mudo. Y la de William Wyler (1959), con Charlon Heston en el papel estelar, se convirtió en la cinta más taquillera de la historia, hasta que llegó El padrino (1972).

También hay otra versión más reciente (2010) para televisión, (ver cartel más arriba), con participación española: el actor Miguel Ángel Silvestre y la actriz Lucía Jiménez.

Lo que todo el mundillo de Hollywood se pregunta es: ¿qué actor se meterá en la piel de Judá Ben Hur? Y, más importante todavía: ¿podrá superar el listón establecido por Heston?

La respuesta, en 2016.

domingo, 6 de abril de 2014

“Noé”: cine bíblico 2.0 (Por qué, a pesar de todo, merece la pena verla)

(JUAN JESÚS DE COZAR).- Después de lo que ha “llovido” en relación con la película “Noé”, parecía obligado incluir en el blog una reseña de primera mano. El sexto filme de Darren Aronofski (Brooklyn, New York, 1969), estrenado en España el pasado viernes 4 de abril, provoca en el crítico sensaciones diversas y a veces contradictorias. ¿Cómo explicarlo? Supongamos que su imaginación conserva como modelo de cine bíblico el que realizó Cecil B. DeMille y el de quienes siguieron su estela: “Los Diez Mandamientos”, “Sansón y Dalila”, “La túnica sagrada”, etc; o aquella película de John Huston titulada “La Biblia”, que recuerdo haber visto de niño en pantalla grande. Pues bien, “Noé” choca frontalmente con estos esquemas.

Pensemos ahora en la juventud multipantalla, habituados a una estética de videojuegos, a los alardes digitales, a imágenes que se suceden a la velocidad de la luz… “Noé” encaja perfectamente en ese mundo audiovisual.

Soy consciente de que la mayoría de los lectores de una crítica buscan datos que disipen sus posibles dudas: ¿voy a verla o no? A la vez, ellos deben tener en cuenta que lo que leen no es más que una opinión personal. Dicho esto, hay que mojarse y lo que sigue pretende justificar que sí, que a pesar de tratarse de una película desmesurada, a veces extravagante, con escenas que chirrían y que pueden provocar cierto sonrojo en el espectador “clásico”, Noé” tiene calidad y buenas intenciones.

La historia original es bien conocida; y a Aronofski, judío que se declara ateo, siempre le impresionó el relato. No es de extrañar, por tanto, que después del éxito de la cruda y sobrevalorada “El cisne negro”, consiguiera una financiación de 130 millones de dólares para su ansiada “Noé”. Aronofski –también guionista junto Ari Handel– ha llevado el texto bíblico a su terreno, de modo que le permitiera desarrollar la gran potencia visual que caracteriza a sus películas. Y, claro, se aleja del texto sagrado: propone una situación familiar algo distinta, presenta unos ángeles caídos que parecen rocosos transformers, introduce un villano (casi de cómic) llamado Tubal Caín…

El resultado es una mezcla de géneros no siempre bien armonizados, pero que generan una escenas vistosas, apabullantes desde el punto de vista técnico, y muy impactantes para el espectador; que se ve arrastrado por las imágenes, el sonido y una épica banda sonora de Clint Mansell, con variados elementos electrónicos, que a veces se antoja algo estridente.

Se dice que Aronofski no ha querido ofender a nadie, y pienso que la película le da la razón. Una actitud que –aparte de las convicciones personales‑ parece inteligente, teniendo en cuenta que para recuperar la inversión realizada, es mejor no fabricarse enemigos. Es verdad que el director inventa; pero, puestos a inventar, ¿por qué no colocar a Noé una segunda mujer jovencita que “animara” el arca?; o, ¿por qué no proponer una disputa entre Sem y Cam por Ila (Ema Watson)? Pues no. La película propone unas relaciones amorosas respetuosas, evita la violencia truculenta y utiliza un lenguaje lleno de corrección (Vamos, que no hay ni sólo taco).

Ciertamente, se nos presenta a un Noé (un creíble Russell Crowe) algo atormentado y oscuro, siempre dispuesto a cumplir la voluntad de un Dios que a veces parece exigirle demasiado, y que no siempre sabe distinguir de sus propios deseos. Y aquí es justo reconocer la aportación al guión del papel de Naameh (Jennifer Connelly), la esposa de Noé, que moderniza el personaje al mostrarla como una mujer fuerte y llena de ternura, el gran apoyo de Noé y de sus hijos, pero lejos de ser una mujer sumisa. Menos interés tiene –a mi parecer– la inclusión de Matusalén (Anthony Hopkins), el abuelo de Noé.

El fulgor de los efectos especiales no oculta los temas de fondo: el plan salvífico de Dios, el pecado y la culpa, el castigo, el perdón; la compasión, el arrepentimiento, la presencia del mal en el mundo y en el propio corazón del hombre. Todo desde una perspectiva elemental, pero meritoria, teniendo en cuenta como está el “patio”. Incluso se apunta el deseo de Dios de hablar con los hombres, que fácilmente nos olvidamos de Él.

¿Noé, un líder ecologista? Desde luego hay una clara reivindicación del cuidado del medioambiente –Noé conserva y construye, mientras Tubal Caín consume y destruye‑, pero no está ahí la clave del filme. En realidad, no deja de ser una película de acción con el pre-texto del famoso diluvio.

¿Será así el cine bíblico del siglo XXI? Supongo que habrá de todo. En cualquier caso, “Noé” no es para nostálgicos, y abre la puerta a un tipo de filmes “religiosos” que –de esto no hay duda– estarán adaptados a los gustos estéticos de las nuevas generaciones.

domingo, 9 de marzo de 2014

Un "diluvio" de películas bíblicas: 4 estrenos y muchos proyectos

(J.J. DE CÓZAR y A. MÉNDIZ).- La Biblia siempre ha sido –directa o indirectamente– una inagotable fuente de inspiración para el cine. Uno de los primeros ejemplos es “Intolerancia” (1916), la mítica y ruinosa película de D. W. Griffith que cuenta 4 historias de intolerancia: una de ellas, la de las autoridades judías con respecto a Jesús.

Durante los años siguientes continuaron estrenándose filmes de esta temática, aunque el verdadero florecimiento del cine bíblico tuvo lugar en las décadas de 1950 y 1960; fue la época de las grandes producciones norteamericanas, muy bien recibidas también por el público europeo: Quo Vadis (Mervyn LeRoy, 1951), Los Diez Mandamientos (Cecil B DeMille, 1956), Ben-Hur (William Wyler, 1959), Rey de Reyes (Nicholas Ray, 1961), La historia más grande jamás contada (George Stevens, 1965), La Biblia (John Huston, 1966), etc.

Y es que los libros sagrados, además de ser fuentes de la Revelación de Dios a los hombres, están llenos de historias apasionantes, de hechos sorprendentes, de grandes héroes y gestas grandiosas e inspiradoras. Sin embargo, tras la aclamada Jesús de Nazaret” (1977), de Franco Zefirelli, en los últimos decenios del siglo XX se produjo un cierto desinterés por este tipo de películas.

El estreno en 2004 de “La Pasión de Cristo”, la impresionante cinta de Mel Gibson, supuso un auténtico hito, que despertó de su “letargo bíblico” a las productoras. Descubrieron que sí, que hay mucha gente que desea ver películas de contenido religioso… si son de buena calidad. Y de este modo, se han ido preparando varios proyectos de envergadura que toman pie de las Sagradas escrituras. Todas coinciden en 4 puntos: se trata de historias épicas, sobre personajes conocidos, para un público familiar y con espectaculares efectos especiales.

1) Son of God.- El pasado 28 de febrero se estrenó en USA “Son of God”, de Christopher Spencer. Es, en realidad, una versión reducida de la serie "La Biblia", de cuyo impacto internacional hablamos en este blog. Su emisión televisiva tuvo tanto éxito en todo el mundo, que sus productores han hecho una película para los cines con la parte dedicada a Jesucristo. Se ha estrenado en 3.260 salas y lleva recaudados más de 30 millones de dólares en una semana. En España se estrenará en primavera, en fecha por concretar. Este es el tráiler:



2) Noé.- El próximo 28 de marzo se estrenará en Estados Unidos el relato épico de “Noé”, que llegará a nuestro país el 4 de abril. La película de Darren Aronofsky, interpretada por Russell Crowe, Jennifer Connelly y Anthony Hopkins, viene precedida de cierta intencionada polémica: ¿se ajusta a la Biblia la historia que cuenta? La división de opiniones beneficia al marketing y ha dado ocasión a la productora a realizar el siguiente comunicado: “Esta película se inspira en la historia de Noé. Si bien se han tomado licencias artísticas, creemos que la película es fiel a la esencia, valores e integridad de una historia que es piedra angular de la fe de millones de personas en todo el mundo. La historia bíblica de Noé se puede encontrar en el libro del Génesis”. Para echar más leña al fuego, Russell Crowe ha escrito un twiter animando al Papa Francisco a ver la película. El tráiler, desde luego, es espectacular:



3) Exodus.- Para diciembre de 2014 se espera el estreno de la otra gran epopeya bíblica: “Exodus”, la nueva película de Ridley Scott con guión de Steven Zaillian (“La lista de Schindler”). Esta historia sobre Moisés y su hercúlea tarea de conducir al pueblo elegido por el desierto, con el paso del Mar Rojo incluido, ha contado con un presupuesto de 130 millones de dólares. Entre sus intérpretes está Christian Bale como protagonista,  y otras estrellas de renombre como Joel Edgerton, Ben Kingsley y Sigourney Weaver. Joel Edgerton dará vida a Ramsés II y una española, María Valverde , será Séfora. En el rodaje han participado más de 3000 extras, y las escenas han sido rodadas en Inglaterra, Marruecos y la Sierra de Alhamilla (Almería). He aquí algunas imágenes del rodaje:



4) Mary, Mother of Christ.- Un presupuesto más pequeño ‑aunque un interés mucho mayor‑ tiene el filme “Mary, Mother of Christ”, que algunos han calificado como una pre-cuela del filme de Mel Gibson. En realidad es la respuesta católica de “La Natividad”, con una María más alegre y jovial, más sobrenatural y cercana a Dios, y más consciente de la Elección divina. Con guión de Benedict Fitzgerald (coguionista de “La Pasión de Cristo”) y de Barbara Nicolosi, su estreno está previsto para 2015. La actriz israelí Odeya Rush encarnará finalmente a la Virgen María (durante un tiempo se habló de Camilla Belle) y Peter O'Toole, recientemente fallecido, al anciano Simeón en la la presentación de Jesús en el templo. Otros actores destacados son: Ben Kingsley, Julia Ormond y Jay Willick.

Además de estos, hay otros proyectos en preparación: Dioses y Reyes, también basado en la historia de Moisés, que iba a dirigir Steven Spielberg y posiblemente dirija Ang Lee. Por su parte, Paul Verhoeven (“Instinto básico”) quiere realizar una película sobre Jesús de Nazaret, aunque con un decidido propósito de no ser fiel ni a la historia ni a las Escrituras. Incluso se habla de una versión que contaría la historia de Caín y Abel”, dirigida por Will Smith, y de otra sobre Poncio Pilato”, interpretada por Brad PittUn auténtico “diluvio” de películas bíblicas.