
Cox aseguró al semanario “The Catholic Herald” que durante el proceso de investigación para interpretar a Escrivá de Balaguer leyó algunos de sus libros y visitó muchos centros de la Obra. Tras esa preparación y su intensa experiencia durante el rodaje (el enfrentarse a un personaje que llegó a ser santo), “mi relación con la Iglesia católica y con Dios ha mejorado”.
Según informa Religión en Libertad, el joven actor reconoce que ha “crecido como católico”. “No soy un gran practicante”, ya que “he ido de forma irregular a la Iglesia, aunque nunca he dejado de acudir”, señaló.

Según Joffe, en este rodaje “nos hemos encontrado haciendo una película sobre el amor; amor divino y humano. Y sobre odio -que supongo que es humano- sobre la traición y los errores”. “No sé si hay alguien que quiera vivir una vida sin sentido. Es también una historia sobre gente que trata de encontrar un sentido a sus vidas”, añadió.
Interesante, Méndiz. Te lo curras bien. No me acaba de gustar el título de tu blog: creo que su contendo es más amplio de lo que el título sugiere. Te animo a pensar un título más abarcador (y menos confesional), aunque la etiqueta "Jesucristo en el cine" siga figurando como un subapartado del blog. Juan Salazar
ResponderEliminarEs realmente increible, cuanto más películas aparecen denostando a la Iglesia, nos vemos tan favorablemente sorprendidos ante el valor de algunos realizadores que, en un evidente acto de valentía, "osan" presentar filmes que, no sólo mantienen el signo contrario, sino que además, ven como sus obras son recibidas con entusiasmo por el público. Recordemos la máxima que tantas veces debemos recordar "donde abundó el pecado sobreabundó la gracia. Y no me cabe duda de que tu blog, forma parte de esa iniciativa que tan necesaria es.
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